Sin despuntar en nada
y despuntando todo,
escuché palabras vacías
en bocas que no recorro
Y me atreví a ser
la frase simple del poema distorsionado,
el diptongo arrogante
de un relato inacabado
¡esa exclamación irremediable!
de otro cuento inalcanzable
Pero hui de ese espejismo visceral...
Las bocas que me hablaban
¡lo hacían sin pensar!
Sin creer en nada
y creyendo todo,
descifré sensaciones provocadas
en pupilas que no recorro
Y me atreví a ser el descosido
complejo de un verso emocional,
el roto indiscreto
de un pensamiento secreto
¡ese latido indomable!
de otra idea improbable
Pero hui de ese espejismo visceral...
Los disfraces que me vestían
¡lo hacían sin desnudar!
Y sin necesidad de escuchar al necio
y ensordecer de necedad
¡dejé de ser media mentira
para hacerme una verdad!
Me atreví entonces
a serle fiel a la soledad,
al silencio, a los sueños,
a los huesos que me rodean
¡y a la piel que me entalla!
A los vuelos inmolados
¡y a los principios que no callan!
Y sin necesidad de ser victimista
con número y número sin cifrar
¡dejé de ser culta estrábica
para hacerme estrabismo cultural!
Y hui del espejismos visceral...
Del lenguaje insultante
y la hipocresía moral,
del vertebrado absurdo
¡y su absurda realidad!
Y hui...
¡Sin mirar atrás!
A ese rincón del silencio
donde el espejismo no puede entrar
Entre las manos... mis razones
¡Las vísceras!... Apretando al andar
¡Permíteme respirar!
Aunque no sea tu aire
el que hoy inhale
Aunque lo que a mí me guste respirar
¡para ti sea irrespirable!
Aunque esos suspiros
que a veces dibujo
¡sean ¡imborrables!
Pero... ¡permíteme respirar!
No quiero morir ahogándome
¡Permíteme mirar!
Aunque no sean tus pupilas
las que hoy se invaden
Aunque lo que a mí me guste ver
¡para ti sea indescifrable!
Aunque esos ojos que a veces diviso
sean ¡impenetrables!
Pero... ¡permíteme mirar!
No quiero morir cegándome
¡Permíteme acariciar!
Aunque no sea tu cuerpo
el que hoy alcance
Aunque lo que a mí me guste tocar
¡para ti sea intocable!
Aunque ese tacto que a veces siento
sea tan ¡deformable!
Pero... ¡permíteme acariciar!
No quiero deshidratarme
¡Permíteme besar!
Aunque no sean tus labios
por los que hoy pase
Aunque lo que a mí me guste besar
¡para ti sea indeseable!
Aunque esas bocas que a veces sueño
sean tan ¡irreales!
Pero... ¡Permíteme besar!
No quiero morir de hambre
¡Y permíteme sentir!
Aunque no sean tus sentimientos
por los que hoy me arrastre
Aunque lo que a mí me emocione
¡para ti sea insignificante!
Aunque esas mentes que cada día invento
sean tan ¡inalcanzables!
Pero... ¡permíteme sentir!
No quiero morir enviudando libertades
Soy de esas...
De creencias definidas
¡y definiciones creadas!
De las que creen en una mirada y se descoloca ante ciertos ojos
De esas que el recorrido de una lágrima
¡lo hace sencillo!
Dejando al párpado bailar entre la humedad y el antojo
De las que creen en la risa
y se distorsiona ante ciertas carcajadas
De esas que el recorrido de una sonrisa
¡lo hace sencillo!
Dejando al labio subir entre el carmín
y la curva dibujada
Soy de esas...
De locura compartida
¡y cordura individualizada!
De las que creen en los versos
y se desdibuja ante ciertas bocas
De esas que el recorrido de un beso
¡lo hace sencillo!
Dejando al aire pasar entre el suspiro
y la estrofa
De las que creen en la magia
y se difumina ante ciertas fantasías
De esas que el recorrido de un sueño
¡lo hace sencillo!
Dejando al sentimiento en silencio
y a la ilusión haciendo ruido
Soy de esas...
De razón inexistente
¡y existencia razonada!
De las que se la juega por la apariencia
y se destiñe ante ciertas palabras
De esas que el recorrido de un adiós
¡lo hace sencillo!
Dejando al murmullo rimar entre el recuerdo
y la sílaba olvidada
De las que se la juega por sus principios
y se resbala ante ciertas pisadas
De esas que el recorrido de la vida
¡lo hace sencillo!
Dejando a la emoción sentirse libre
y a la libertad emocionada
Soy de esas...
De sensaciones interminables
¡y terminaciones inacabadas!
De las que no se refleja en los espejos
y se duplica ante ciertas almas
De esas que el recorrido de un despertar
¡lo hace sencillo!
Dejando al absurdo desbordarse
y al coherente nadar sin agua
De las que no simplifica lo complejo
y se diluye ante ciertas acomplejadas
De esas que el recorrido hacia la nada
¡lo hace sencillo!
Dejando al corazón arrugarse
y volar sin alas
Soy de esas...
De apariencia relativa
¡y relatividad aparentada!
Apenas dejó caer
la espalda entre un ego acusado
y un entumecido "yo"
que la acosaba
Despacito...
Dejó asomar dos pensamientos
¡un error inexistente!
y una equivocación a destiempo
Y de repente una
impotencia retenida
¡la empujaba!
Pasaban de largo
un tiempo y un "a tiempo"
¡que del tiempo pasaban!
Pasaba un silencio
entre murmullos y un susurro
¡que ni pasaba ni paraba!
Apenas dejó caer las piernas
entre un tacón indiscreto
y una copa de historias llena
Despacito...
Dejó asomar alguna idea
¡un sentimiento vulgar!
y la sencillez de una
pregunta cualquiera
Y de repente una rabia detenida
¡se fugaba!
Pasaban de largo
un recuerdo y un acuerdo
¡que al escondite jugaban!
Pasaban varias voces
entre silencios y un grito
¡que ni callaba ni escuchaba!
Y apenas dejó caer la mente
entre una cordura indefinida
y una locura deficitaria
Y despacito...
Dejó caer los párpados
entre una lágrima tibia
y otra de humedad descatalogada
De repente un impulso vestido
¡la desnudaba!
Y pasaban de largo
unos pasos con sus
pasados ¡a la espalda!
Pasaban preciosas historias
con sus historiadoras ¡reinventadas!
Y pasaba la vida llenita
de lo que había pasado
¡y lo que apenas pasaba!
Recorro sensaciones
de pies que ya no calzan.
Recorro emociones de
otras mentes que entre
tapa y tapa descansan.
Me calzo de lo simple
¡lo más complejo!
Y de lo complejo
¡hasta sus entrañas!
Camino sin rumbo,
sin direcciones
¡sin orientaciones dictaminadas!
Camino entre los charcos con tacones indispuestos y sandalias modernizadas.
Me calzo del compás
¡la nota simple!
Y del ritmo
¡la no inventada!
Me calzo ¡sí!
Para sentirme mortal de sensaciones libres
¡en estrofas de libertad limitada!
Mortal de sentimientos sublimes
¡en sílabas de subliminal mirada!
Y me calzo ¡sí!
Para completar el incompleto arte
¡de taconear palabras!
Y ser ¡esa mortal de corbata invisible!
y técnica estrafalaria
Miro desde el punto más alto
¡la coma más baja!
Escucho el viejo y ahogado
suspiro de un poeta
¡y recreo la respiración femenina!
de una obra literaria
Me calzo de las ideas
¡la más absurda!
Y de la razón
¡la menos escasa!
Reposo sueños con insomnio
¡de camas desveladas!
Reviso títulos de famosos
¡y estornudo ante la dudosa fama!
Me calzo de la imaginación
¡lo más hermoso!
Y de la realidad
¡la justa y necesaria!
Me calzo ¡sí!
Para sentirme mortal de carne y hueso
¡en un mundo de pieles plastificadas!
Mortal de piel y poro sensible
¡poetisa absurda sin musa ni fama!
Y me calzo ¡sí!
Para dibujar entre líneas
¡aquello que los señores pintaron a rayas!
Y ser ¡esa mortal de calzado alto!
escribiendo obras taconarias
Mira lo que esconden mis ojos,
mira más allá del humo que resucita
entre las huellas de mis manos
Mira lo que ahora no miro
¡y lo que ayer miramos!
Sortea lo que acarician mis dedos,
sortea más allá de la batalla de besos
entre los surcos de mis labios
Sortea lo que ahora respiro
¡y lo que ayer suspiramos!
Prueba ser ¡mi único trago!
La calada que se atraviesa
¡entre mi pulmón y otro espacio!
Prueba a ser el último olvido
¡de mi cuadro descolgado!
El pensamiento que más se repite
¡en mi boceto arrugado!
Mira lo que esconden mis ojeras,
mira más allá del abrigo que resbala
entre mi hombro y mi brazo
Mira lo que ahora no visto
¡y lo que ayer desnudamos!
Sortea el significado de mis emociones,
sortea más allá de la fuga de cordura
entre las razones de mis fracasos
Sortea lo que ahora pienso
¡y lo que ayer no pensamos!
Prueba ser ¡mi soledad al cubo!
La ausencia que se cobija
¡entre mi corazón y otro espacio!
Prueba a ser la penúltima tristeza
¡de mi sentimiento al cuadrado!
La locura que se columpia
¡de mi silencio guardado!
Y mira lo que riman mis versos,
mira más allá de la estrofa que asoma
entre mi sombrero y mi tacón extraviado
Y mira lo que ahora no piso
¡y lo que ayer pisamos!
Y prueba ser ¡mi grito reprimido!
La voz que se desmiga
¡entre mi murmullo y otro espacio!
Prueba a ser la simple caricia
¡de mi poro desmaquillado!
El beso que se desliza
¡por mi labio desintegrado!
Te di...
La sutileza de un beso al aire
¡de los que vuelan entre vientos!
De esos que peinados se
despeinan en labios de otros.
Un esbozo en la comisura de tu boca
¡la postura imperfecta que su sonrisa retoca!
La sutileza de un caricia insensata
¡de las que transpiran entre poros!
De esas que multiplicadas se
dividen en pieles de otros.
Un trazo en la huella de tu cuerpo
¡la costura perfecta de la piel y su reflejo!
Te doy...
La fragilidad de una lágrima
¡de las que humedecen hasta los pensamientos!
De esas que soplando se
ahogan entre palabras.
Una gota en el lagrimal de otros ojos
¡el agua indiscreta derritiéndose a su antojo!
La fragilidad de una respiración
¡de las que suspiran desde el alma!
De esas que destronadas
cobijan lunas en la almohada.
El recorrido de aire de mi garganta
¡ese que curvado desde el ombligo!
llega silencioso hasta la recta de tu espalda
Te daba...
Esos ratos de risas
¡esas atípicas carcajadas!
Alguna emoción seca de prisas
¡otras llegando despacito y mojadas!
Un sentimiento volando hacia arriba
¡otros tantos patinando hacia la nada!
Ese instante que no sucede
¡otro que sucede y pasa de largo!
Alguna mirada que camina y se pierde
¡otras reencontrándose a tu lado!
Un pensamiento ideando sonrisas
¡otros tantos idealizando fracasos!
Te di
Te doy
Te daba
El tiempo que pasa por mis días
¡Mi amanecer!
¡Mi ocaso!
¡Mis mañanas!
El sueño que resbala por mis noches
¡Mi sentir!
¡Mi latir!
¡Y hasta mis entrañas!
Te di
Te doy
Y te daba...