Era navidad...
Las luces iluminaban las vidas
y las vidas pasaban sin más.
Los adornos se apoderaban
de las miradas ¡y aquellos ojos buscaban compartir su soledad!
Las calles vestidas de ilusión
y las ilusiones de muchas vidas ¡desnudas sin sueños que arrastrar!
La música ordenando las consciencias
¡y la mía no se dejaba ordenar!
Era Navidad...
Sentí escalofríos al ver
¡tan desnudo mirar!
La parte minúscula de la emoción
¡se aposentaba en el lagrimal!
La parte mayúscula se hacía temblor
¡recorriendo mi cuerpo sin más!
Cuánta historia en sus ojos...
Cuánta en los surcos de sus manos...
Cuánta dibujada en su rostro...
Cuánta historia arrugada en un banco...
Era navidad...
Pude sentir su frío,
su desilusión
¡su soledad!
Pude sentir su miedo,
su rabia
¡su malestar!
Y echando un pulso
al impulso me detuve
¡para volverme a impulsar!
Debía seguir caminando
¡y no mirar hacia atrás!
Debía ser lo que no soy
¡disfrazarme de serenidad!
Era navidad...
¡Qué difícil es sentir la luz
cuando para otros es oscuridad!
No puedo ser como tú
¡no sería yo!
Y hace años que dejé de ser
¡muñequita de cartón!
No puedo sentir como tú
¡no tendría emoción!
Y hace tiempo que me estremece
¡la cosquilla de la inspiración!
No puedo actuar como tú
¡sería plagio!
Y hace años que en lo diferente
encontré la diversión y lo aburrido
¡lo dejé a un lado!
No soy tú
¡ni quiero serlo!
Permíteme ser yo
¡hacerme viento!
No puedo ser tú
¡ni quiero serlo!
Hoy soy una canción
¡sin sonido ni eco!
No pidas que piense como tú
¡no soy tan tolerante!
Y mi pensamiento es algo libertino
¡indefinido y distante!
No pidas que opine como tú
¡hasta las razones serán variables!
Y mi historia está ya medio escrita
¡en el libro de lo desconcertante!
No pidas explicaciones
¡nací sin manual de instrucciones!
Y mi sensibilidad se hiere al instante
¡la impotencia se hace arrogante!
No puedo ser tú
¡ni quiero serlo!
Quiéreme como soy
!sin ser un reflejo!
No soy tú
¡ni quiero serlo!
Hoy soy esa canción
¡sin sonido ni eco!
Al otro lado
Cambio una palabra vacía
por un par silencios ¡rimados!
Una caricia escasa de prisa
por un girón de piel ¡y su orgasmo!
Al otro lado
Cambio una sensación encadenada
por dos emociones
¡liberando pecados!
Cuatro sentimientos limitados
de enigmas
por tres pensamientos
¡descubiertos de encanto!
Al otro lado...¡ay al otro lado!
Una mitad se aproxima
mientras otra ¡se va alejando!
Una mirada ¡me mira!
mientras otra ciega ¡se va quedando!
Una boca besa el reflejo
mientras otros labios
¡se reflejan sin ser besados!
Un aroma se pierde entre misterios
mientras un eco con su sonido
¡se va encontrando!
Al otro lado
Cambio una realidad indivisible
por dos irrealidades ¡multiplicando!
Tres escalofríos disfrazando lo invisible
por nueve suspiros ¡desnudando lo olvidado!
Al otro lado
Cambio dos sueños rotos
por una pesadilla ¡mutando!
Una ilusión enmarañada de ira
por cinco sonrisas ¡desempolvadas de llanto!
Al otro lado...¡ay al otro lado!
Una mitad viaja sola
mientras la otra ¡me ofrece su mano!
Una razón indefinida se borra
mientras dos irracionalidades
¡se van perfilando!
Una idea sube con prisas
mientras otras seis ¡bajan despacio!
Una imaginación vuela libre sin hora
mientras cien obligaciones miran
¡de donde despegaron!
Al otro lado... ¡ay al otro lado!
Hazme reír
sin censura hasta
que los labios griten ¡basta!
Hasta que las carcajadas duelan
¡y la risa apoderada
de los ojos!
Se convierta en lágrimas
Acaríciame sin censura
hasta que la piel grite ¡basta!
Hasta que no quede un hueco vestido
¡ni un poro desnudo de magia!
Hazme cosquillas
sin censura hasta que
las emociones griten ¡basta!
Hasta que se revuelquen
las sensaciones
¡enloqueciendo los sentimientos
que cuerdos callan!
Y mira mis ojos sin censura
hasta que la retina grite ¡basta!
Hasta que mi pupila se vierta en la tuya
y derramados ¡corramos por la nada!
Hazme bailar sin censura
hasta que los pies descalzos griten ¡basta!
Hasta que el placer del agua desnuda
¡sin censura!
nos retuerza en penúltima ola mojada
Y hazme volar sin censura
¡hasta llegar sin sentido al alba!
Y sin censura recorre mi cuerpo
hasta que mi boca grite ¡basta!
Ahora abre los ojos...
Vísteme de sombra lejana
¡Y sin censura y en silencio!
Déjame marchar hacia la nada
¿Dónde está la puerta de salida?
Esa por la que uno no se doblega
¿Dónde está?
Abrí la ventana
por la que solías entrar
¡quería respirar!
Y entre letras que
un día nos presentaron
¡te volví a extrañar!
La tarde y la suerte
en mi pensamiento
bailaban un vals.
Una ausencia aplaudía
a mis horas y un silencio
¡las hacía callar!
¿Dónde están los gritos
que me hacen silenciar?
Esos por los que sin embargo
se me oye
Esos... ¿dónde están?
Descosí otro zurcido
de soledad
¡quería saltar!
Y entre otoños
y charcos vacíos
¡te volví a extrañar!
La mañana y la casualidad
en mi absurdo
se vuelven a colar.
Una despreocupación preocupada
a mis segundos y letras
¡hacen pensar!
¿Dónde está la copita de sensaciones
mentales que a mi razón hace girar?
Esa frase indigesta que
retumba en la moral
Esa... ¿dónde está?
¿Quizá saltando en la luna?
¿Quizá respirando en su mar?
¿Quizá siendo vida de un suspiro?
...O cruzando esa puerta de
salida donde uno no se doblega
¡y dos no pueden cruzar!
¿Dónde está la puerta de salida?
Y la de entrada
Esa... ¿dónde está?
Ocurría mientras veía
Pasaba fusionando miradas
¡de esas que a veces respiran!
Liberando sensaciones
¡desnudando sedientas vidas!
Descosida...
Como soledad insinuante
¡que hoy no incita!
Como febril oscuridad
¡tiritando ante una caricia!
Pasaba desabrochando silencios
¡de esos que a veces gritan!
Desalojando impertinencias
¡de las musas más atrevidas!
Indiscreta...
Como eco de respiración
¡que hoy no respira!
Como absurda indignación
¡que ya ni se indigna!
Ocurría mientras veía
Pasaba tejiendo
enredos emocionales
¡de esos que a veces se lían!
Deshaciendo murmullos en los errores
¡zurciendo equivocaciones indefinidas!
Indigesta...
Como preámbulo de una carcajada
¡que ni suena ni rechina!
Como el final abrupto de una sonrisa
¡temiendo llegar a su despedida!
Pasaba dibujando
abstractos caminos
¡de esos que ya nadie pisa!
Disfrazándose de humor
¡transformándose en el flequillo
de alguna despeinada risa!
Insignificante...
Como el duende con resaca
¡que en una esquina se marchita!
Como lágrima que ya no moja
¡se evaporó cuando caía!
Y ocurrió mientras veía
Pasó de largo un suspiro,
una maleta sin dueño ¡se iba!
Quedó una mirada huérfana
¡y un eco se hacía cosquilla!
En mi rincón
se dibujan silencios sin silenciar,
hay gritos callados
que se pintan entre lienzos
y suspiros
¡con respiración artificial!
En mi rincón
los ojos miran y ven,
los labios soplan aires de libertad
¡la piel se eriza sin miedo!
La boca sonríe sin más
Allí la emoción es libre
¡volando de aquí hacia allá!
Entre sentimientos
que sienten y pensamientos
¡que pretenden pensar!
En mi rincón
la mentira lleva sombrero
¡y se lo quita ante la verdad!
Las caricias que no se usan
¡mueren de placer sin avisar!
El triunfo está donde
el morbo termina
¡y la terminación!
Donde la caricia dejó de rozar
En mi rincón
el orgullo se viste con falda
¡y se desnuda ante la humildad!
Las esquinas no tienen luces
¡para a escondidas poderse besar!
La meta está donde
el placer termina
¡y la terminación!
Donde el labio dejó de besar
Allí el pensamiento es libre
¡volando de aquí hacia allá!
Entre razonamientos que razonan
y locuras ¡que pretenden madurar!
En mi rincón
la hipocresía calza sandalias
¡y se descalza ante la sinceridad!
Los ríos corren sedientos
¡para en los mares navegar!
El hoy está donde
lo dejaste hace un momento
¡y el ayer!
Donde el recuerdo le deje estar
En mi rincón
la sensibilidad viste silencios
¡y se desnuda para amar!
El aire corre intrépido
¡para al viento poder alcanzar!
El te quiero está donde
lo mencionaste
¡y la mención!
Donde la dejes estar
Allí la moral es libre
¡volando de aquí hacia allá!
Entre imaginaciones que imaginan
y te amos ¡que pretenden amar!
En mi rincón...
Huele a libertad
y hay una butaca arrinconada
¡esperándome para soñar!